sábado, 14 de abril de 2012

Para una noche de lluvia:

Una llamada por teléfono

Me siento sobre un abismo,
un color poco definido -quizás entre los grises del lomo de un gato-
se desfiguran tus labios,
se alejan los pasos,
se pierde lo que poseía,
se difumina la imaginación,  herida por los ojos.

Huele a humedad, y soledad,
tantos retazos que ya son de ello.

Es imposible retroceder,
mi silla se ha ido uniendo con lo indefinido,
me he ido desuniendo del instante respirado,
a pedazos me pierdo.

Aunque logre crear un nuevo signo,
ya no hay nada,
ha devastado la palabra
cualquier presagio.

A pesar de mí debo ir,
lejos de todo lo que era mio,
el otoño,
la sensibilidad,
tu cara de niño al dormir;
un grito mudo,
los pasos ya no están,
-ello- necesita un abrazo de alguien.


(acaba un murciélago de fracturar la temprana caricia solar)

lunes, 9 de abril de 2012

miércoles, 21 de marzo de 2012

Sorbo

No me hables porque moriría.
Llévame como una princesa ciega;
...como cuando lento y cuidadosamente
los arboles mudan sus harapos.

Escrito en la primer hoja de 'Alejandra Pizarnik, prosa completa' en mayo del 2009

En el día de la poesía, la hija de mi voz leal como la luna.



Marlene

Mirada desafiante, desconfiada, superada, intimidante, sospechosa, encontrada, sabia, atenta, veloz instante a instante-instante a parpadeo-parpadeo a parpadeo-parpadeo a encandilación- encandilación a inconsciencia-inconsciencia a perdida-perdida a instante-instante a instante-instante a espiral-espiral a espiral-espiral a zazzz... una mosca acaba de ser asesinada

martes, 20 de marzo de 2012

Lo que no se dice

Caos, perdida inconsciente y divina de mi entero sobre vos. Me desarmo en pequeños abismos, que se desparraman por tu cuerpo agrietado y repleto de palabras que ya no son más que un signo absoluto de lo que no existe.

Me siento pequeña; un insecto, quizás un bichito de luz, al que puedes capturar (inútil hablar en pasado) fríamente en un frasco, y dejarme en tu escritorio -al lado del monitor-, sobre algún parlante, quizás entre el detergente y la virulana, o en la ducha, aunque si me das elegir te ruego al lado de tu cama, para estrellarme sobre el vidrio cuando te aproximes. Sos muy bondadoso, sabes que podrías ser más veloz con tan sólo una palmada.



{No se me puede decir nada}