lunes, 15 de agosto de 2011

Néctar

Una melodía zigzagueante y tenebrosa me invade, ¡es eterna! . Los dientes crujiendo de la noche en espera ansiosa de que alguien caiga en su red, donde la hora mágica nunca llegará. Perderte en un laberinto en espiral: de altas enredaderas fantasmagóricas que te van haciendo parte de una. Lentamente suben por mis pies, sentís esa flora viscosa que te lleva más a el centro mismo de este juego siniestro de espejismos, donde se repite lo innombrable, lo que encontré en el centro de la flor negra.

(Y mis sueños asustan mis días, la niña azul llora. Nada es extraño)

miércoles, 10 de agosto de 2011

fotografías

y vos no te reconoces, sólo sentís un vacío inmenso rodeado de dolor.

lunes, 1 de agosto de 2011

En mis noches

Mendiga cariño,
búsqueda incesante por lo inexistente.
Compañía vacía,
encuentro crudo con la ausencia,
que sonríe sin dientes gritando:
¡¡Siempre aquí!!
¡¡Siempre ahí!!
Me señala y se funde en mi pecho
en un respiro descuidado, me congela.

("Hiel, hiel, hiel")

Su eco resuena en mi cuerpo.
Entonces sólo queda decir adiós
o verse en el espejo, demacrada
después del duelo
y comprender que ésta
era una cicatriz antes
del 19 de marzo de 1990.

viernes, 29 de julio de 2011

fuera de contexto

...que no sea la de tu propia leche derramada
desde el centro mismo del real universo...

revelación

Y más camino,
más descubro,
más me abro,
más me alejo,
más confío,
más conozco,
más me pierdo
y más siento que debemos estar así, juntitos: esa distancia donde se funden nuestras respiraciones. Porque estamos solos entre tanto, tanto, tanto ...

viernes, 22 de julio de 2011

.*.

Suaves, blancos, lúdicos conejos en un lugar de olor fétido, de excremento, en la descomposición de algo.
Una elipsis y un habitación de hospital, de techos altos, paredes blancas y pulcras, algunas con azulejos. Dos camas, una vacía, la otra la mía. Al Lado otro cuarto con personas que de pronto ya no están y un pasillo contiguo. El lugar esta vació, se quejan. Una cama de cada cuarto tiene mis sabanas infantiles, las de Mickey Mouse. Pido a mi madre que me vea las piernas, en una pantorrilla tengo una cicatriz reciente, una cortadura horizontal. Abre y sale tierra con conejos muertos de mí. Le entrego la otra, no tiene marca. Ella agarra la tijera y corta. Duele pero sólo un poco. Salen más cadáveres de conejo y tierra. Le preguntó casi como afirmación que eso me podría haber lastimado, dañado. Ella afirma dubitativamente para no preocuparme. me visitan, hay voces, mi pijama tiene manchas de sangre, pequeñas como lágrimas, dicen hospital...
Estoy viajando, me gusta, tengo las voces de mis tíos pero creo que también está mi mamá. Hay campo, hace frío y bastante nublado. Pienso donde estaré, quiero saber . Quisiera vivir acá con Fernando. Debajo hay unas vías y un tren escolar, naranja y blanco, pasa a todo vapor.Seguimos por la ruta, y un barrio de casas bajas londinenses, de obreros invade el paisaje. Está todo cerrado, dormido.
Entramos a una ciudad, quizás algo menor. Parece el inicio de Avenida Regimientos de Patricios, esa zona de La Boca, San Telmo. Un teatro abandonado donde su pasado fue una fábrica. Una calle Western, la cruza 9 de Julio. Me la repito mentalmente, una y otra vez. No quiero olvidarla. Doblamos y un paisaje bellísimo, dulce aparece: infinitos techos de casas bajas recubiertas de nieve, mi tía me detiene aclarando "No es nieve, es agua helada".Le pido a mi tío frenar para sacar una fotografía, él lo hace.

martes, 19 de julio de 2011

Después no culpes a las cebollas

"Ten paciencia", "ve más lento". Respiro y llevo mis pupilas hacia esa mancha de humedad. Intento exterminarla, me la trago y salgo.