Te pedí que me traduzcas una canción, leí la sombra de las palabras, algo confusa, vos claramente sabias de que hablabas pero Robert sabe aún más...
domingo, 26 de agosto de 2012
b
Te habías despertado como lo habías preanunciado,no cerré del todo la persiana. Siempre me cuestan esas cosas. Aunque me abandone como una crisálida,te escuche... te escucho.
Te pedí que me traduzcas una canción, leí la sombra de las palabras, algo confusa, vos claramente sabias de que hablabas pero Robert sabe aún más...
Te pedí que me traduzcas una canción, leí la sombra de las palabras, algo confusa, vos claramente sabias de que hablabas pero Robert sabe aún más...
miércoles, 22 de agosto de 2012
martes, 21 de agosto de 2012
Ritual
“Orillas cada vez más alejadas”,
Soy algo
amorfo de un color nublado,
un mar helado e híbrido creció;
mojé mis pies,
tropezando con viejos ideales que nunca han sido
pronunciados.
Ayer los instantes
caían sin pena y me recostaba en tus piernas;
debajo, fresca agua recorría.
viernes, 10 de agosto de 2012
Bajo la caída de cada sol,
en el desparramo de fósiles de hojas en abril,
cada instante en que mis párpados se abren,
como ventanas, enormes, blancas y húmedas,
en las escaleras interminables en tu pared,
infinitos ochos nacen y perecen,
y tu presencia me susurra,
me acaricia,
palabras que se funden,
me abrigan,
melodía onírica,
mantita de vos,
que enchastra desde mi primer respiro.
te cuido, te beso hasta descostillarte el alma.
tu hija.
en el desparramo de fósiles de hojas en abril,
cada instante en que mis párpados se abren,
como ventanas, enormes, blancas y húmedas,
en las escaleras interminables en tu pared,
infinitos ochos nacen y perecen,
y tu presencia me susurra,
me acaricia,
palabras que se funden,
me abrigan,
melodía onírica,
mantita de vos,
que enchastra desde mi primer respiro.
te cuido, te beso hasta descostillarte el alma.
tu hija.
martes, 7 de agosto de 2012
a.
Él se había despertado con una leve intención de no hacerlo,
el halo de luz era una frazada,
lo cubría,
lo envolvía en un terciopelo gris,
que se derramaba por el colchón,
un desorden bien planificado.
Lágrimas de hiel,
comenzo a lamer todo su cuerpo,
la mañana caía por los huecos de su persiana.
con furia se arranco cada uno de sus dedos,
nunca habían sido,
el hielo lo quemaba,
su sombra se transformaba.
el halo de luz era una frazada,
lo cubría,
lo envolvía en un terciopelo gris,
que se derramaba por el colchón,
un desorden bien planificado.
Lágrimas de hiel,
comenzo a lamer todo su cuerpo,
la mañana caía por los huecos de su persiana.
con furia se arranco cada uno de sus dedos,
nunca habían sido,
el hielo lo quemaba,
su sombra se transformaba.
domingo, 1 de julio de 2012
Chopin
Pondré cada
pieza en su incorrecto lugar,
Dejaré que las
máscaras se caigan
-Enteras y a
pedazos-
La oscuridad
desinhibe, ese halo lunar me despierta.
Deliciosa combinación
para la noche siempre tan puesta.
Escribir,
es cri bir,
voy a escribir,
voy a escri bir,
Voy a intentar
escribir,
in ten tar,
inten tar,
es cr i bi r.
Me cuestan,
las palabras me están pareciendo cada vez más pobres, insuficientes a las
miradas que de vos recibo.
No les creo, son falsas, berretas. Un telón algo
absurdo con todo este desorden en el escenario, todo entreverado, un vacío intenso, un silencio en presencia: las ropas enteras y rotas-nunca
nuevas- con cuentos de David Foster Wallace recortadas- ¿por quién?- por hoja,
por párrafo, por palabra, por letra – no confío en ninguna de ellas- vinos
añejos, hiedras de té, afiches de rock y astronomía, cartas quemadas, pétalos e ídolos muertos, pasajes de tren con números de teléfonos, fotografías
muchas fotografías...
fósiles de otro instante que ya no nos pertenecen.
lunes, 18 de junio de 2012
Te amo
Te amo. La figura no remite a la declaración de amor, a la confesión, sino a la proferición repetida del grito de amor.
....
3. La palabra (la frase-palabra) no tiene sentido sino en el momento en que la pronuncio; no hay en ella ninguna otra información que su decir inmediato: ninguna reserva, ningún depósito del sentido. Todo está sobre el tapete: es una "fórmula", pero está formula no corresponde a ningún ritual; las situaciones en que digo te-amo no pueden ser clasificadas: te-amo es irreprimible e imprevisible.
¿A qué orden lingüístico pertenece pues este ente curioso, está ficción de lenguaje, demasiado fraseado para depender de la pulsión y demasiado gritada para depender de la frase? No es ni siquiera un enunciado (ningún mensaje se congela, almacena, momifica en él, listo para la disección) ni tampoco de la enunciación (el sujeto no se deja intimidar por el juego de los lugares interlocutores). Se la podría denominar una proferición. A la proferición no le corresponde ningún lugar científico: te-amo no compete ni a la lingüística ni a la semiología. Su instancia (eso a partir de lo cual se lo puede hablar) sería más bien la Música. A semejanza de lo que pasa con el canto, en la proferición de te-amo el deseo no es ni reprimido (como en el enunciado) ni reconocido (ahí donde no se lo esperaba: como en la enunciación), sino simplemente: gozado. El goce no se dice, pero habla y dice: te-amo.
..."Fragmentos de un discurso amoroso", de Roland Barthes.
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